Sopa de Pollo con Ginseng Silvestre
Una sopa tradicional restaurativa con pollo de raza criada en libertad/heritage cocido a fuego lento con hongos silvestres y raíces aromáticas. Este caldo nutritivo ha sido apreciado durante siglos en la cocina del Este de Asia por sus propiedades beneficiosas para la salud y su profundo sabor salado.
Historia
Esta sopa reconfortante muestra la armonía entre ingredientes simples y de calidad y la cocina paciente y lenta. El método se basa en las prácticas tradicionales coreanas y chinas donde el pollo se cocina a fuego lento hasta que está tierno y el caldo se vuelve dorado y rico.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar el pollo
Enjuagar completamente el pollo entero con agua fría. Retirar con cuidado cualquier pluma restante u órganos internos. Secar completamente con papel toalla.
Escaldar y limpiar
Hervir una olla grande de agua. Sumergir brevemente el pollo durante unos 2 minutos para eliminar impurezas. Retirar y enjuagar bien con agua fría para eliminar cualquier espuma o residuo. Esto asegura un caldo limpio y transparente.
Preparar el caldo
Transferir el pollo limpio a una olla de barro grande u horno holandés con fondo pesado. Agregar los hongos, el ginseng o jenjibre en rodajas, el ajo machacado y las cebolletas. Verter agua fresca hasta que el pollo esté completamente sumergido. Llevar a ebullición vigorosa a fuego alto.
Cocción lenta
Una vez que hierva, reducir el fuego al mínimo para mantener un hervido suave. Tapar parcialmente y cocinar durante 3 horas, eliminando ocasionalmente la espuma que sube a la superficie. La cocción lenta extrae cada bit de sabor del pollo y transforma el caldo en algo dorado y sedoso.
Terminar y servir
Sazonar generosamente con sal y pimienta. Rociar con aceite de sésamo justo antes de servir. Servir la sopa muy caliente en tazones, asegurando que cada porción obtenga algo de pollo tierno y hongos. Servir inmediatamente mientras esté caliente.