Pasteles Crujientes de Calabaza
Dorados y crujientes por fuera y tiernos por dentro, estos pastelillos dulces de calabaza son un bocadillo chino muy apreciado. Hechos con calabaza al vapor y una mezcla de harinas de arroz, son naturalmente dulces e irresistibles.
Historia
Estos pastelillos de calabaza son un alimento callejero nostálgico en China. La clave es dejar que la calabaza al vapor se enfríe completamente antes de mezclar la masa - esto asegura la textura correcta. La combinación de harina de arroz glutinoso y harina de arroz regular da ese contraste perfecto crujiente-masticable.
Ingredientes
Instrucciones
Cocinar la calabaza al vapor
Cortar la calabaza en rodajas finas y cocinar al vapor durante unos 15 minutos hasta que esté tierna. Dejar enfriar completamente - ¡esto es crucial! Usar un ventilador para acelerar el enfriado si es necesario.
Preparar la mezcla seca
En un bowl grande, combinar las galletas trituradas con las semillas de sésamo. Reservar.
Formar la masa
Machacar la calabaza cooled hasta que esté suave. Agregar la harina de arroz glutinoso, la harina de arroz, la harina de trigo y el azúcar. Mezclar hasta formar una masa suave y manejable que se mantenga junta sin ser pegajosa.
Dar forma a los pastelillos
Dividir la masa en porciones y enrollar cada una en forma de log. Aplanar ligeramente y cubrir generosamente con la mezcla de galletas y sésamo.
Freír hasta dorar
Calentar abundante aceite en una sartén profunda a fuego medio. Freír los pastelillos hasta que estén dorados por ambos lados, unos 2-3 minutos por lado. Escurrir sobre papel absorbente y servir caliente.