Sopa de Jengibre y Rábano
Un caldo reconfortante y cálido con trozos tiernos de rábano y láminas aromáticas de jengibre que estimulan suavemente la digestión y la circulación.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar las verduras
Cortar el rábano blanco en trozos generosos de aproximadamente 5 cm. Cortar el jengibre en rodajas gruesas, dejando la piel para un calor extra.
Hervir a fuego lento el caldo
Llevar a ebullición una olla con agua, luego añadir el rábano y el jengibre. Reducir a fuego lento y cocinar sin tapar durante unos 30 minutos hasta que el rábano se vuelva suave y translúcido en los bordes.
Crear la base de sabor
Mientras se cocina la sopa, colocar el ajo picado y las cebollas verdes en rodajas en un bol pequeño. Añadir una pizca de pimienta blanca y granos de pimienta de Sichuan. Rociar con un poco de salsa de soja y vinagre de arroz.
Finalizar con aceite aromático
Calentar una cucharada de aceite de sésamo hasta que empiece a humear ligeramente. Verter el aceite caliente sobre la mezcla de ajo y cebolla verde; debe chisporrotear y liberar un aroma fragante. Incorporar con cuidado este aceite sazonado a la sopa que se está cociendo a fuego lento.
Servir caliente
Probar y ajustar la sal según sea necesario. Servir la sopa en cuencos bien caliente. El caldo calienta el estómago mientras el rábano favorece suavemente la digestión.