Té de Cáscara de Pomelo con Miel
Un té cítrico calmante hecho herviendo cáscaras de pomelo confitadas en miel. Las cáscaras aromáticas se transforman en cintas tiernas y dulces que crean una bebida profundamente reconfortante, perfecta para el clima frío o cuando necesitas un impulso de vitamina C.
Historia
Este té captura la esencia del confort invernal. La amarga cáscara del pomelo, frecuentemente descartada, se convierte en la protagonista cuando se cocina lentamente en miel hasta que está tierna. Los pomelos de pulpa roja dan un hermoso tono naranja-rojo, mientras que las variedades amarillas producen un té dorado.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar el pomelo
Frota toda la piel del pomelo con sal para eliminar la capa cérea. Enjuaga bien bajo agua corriente. Seca completamente.
Pelar y cortar
Usa un pelador de verduras para quitar la piel externa colorida en cintas largas. Evita la pulpa blanca debajo, ya que añade demasiado amargor. Corta las tiras de cáscara en palitos finos de aproximadamente 3 cm de largo.
Salar y drenar
Mezcla las tiras de cáscara con sal y deja reposar durante 30 minutos. Esto extrae la humedad excesiva y modera el amargor natural. Enjuaga bien y exprime el agua.
Hervir hasta que estén tiernas
Añade las tiras de cáscara a una olla con agua fresca. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 20 minutos hasta que las cáscaras se vuelven translúcidas y tiernas. Escurre y reserva.
Combinar con miel
Vuelve a colocar las cáscaras escurridas a la olla. Vierte la miel y añade un chorrito de agua (aproximadamente 100 ml). Revuelve bien y lleva a un hervor suave a fuego bajo. Cocina durante 10 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la mezcla se espese ligeramente.
Almacenar y servir
Deja enfriar la mezcla completamente. Transfiere a un frasco de vidrio limpio. Guarda en el refrigerador hasta por un mes. Para servir, coloca 1-2 cucharadas en una taza y vierte agua caliente encima.