Ingredientes
mantequilla sin sal
113 gramos (1/2 taza)
azúcar glas
60 gramos (1/2 taza)
leche entera o nata para montar
30 ml (2 cucharadas), a temperatura ambiente
harina para pasteles
120 gramos (1 taza)
harina de almendras
30 gramos (1/4 taza), o sustituir con maicena
Instrucciones
1
Cremar la mantequilla y el azúcar
Dejar la mantequilla a temperatura ambiente hasta que esté blanda pero no aceitosa. Añadir el azúcar glas a la mantequilla y batir con una batidora eléctrica a velocidad media durante 3-4 minutos hasta que la mezcla se vuelva pálida y esponjosa, con una textura ligera y aireada que se asemeje a la nata montada.
2
Incorporar la leche
Verter la leche a temperatura ambiente en la mezcla de mantequilla en tres adiciones separadas. Batir bien después de cada adición hasta que se combine completamente. Esta incorporación gradual crea una base emulsionada y suave que produce galletas tiernas.
3
Incorporar los ingredientes secos
Tamizar juntos la harina para pasteles y la harina de almendras (o el sustituto de maicena). Usando una espátula, incorporar suavemente la mezcla de harina a la mantequilla en varias adiciones. Utilizar un movimiento de corte y plegado en lugar de remover para evitar desarrollar gluten. Detenerse tan pronto como no queden vetas de harina.
4
Diseñar y dar forma a las galletas
Transferir la masa a una manga pastelera con una boquilla en forma de estrella o redonda. Formar pequeños montículos sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, espaciándolos unos 5 cm. Alternativamente, formar la masa en pequeñas bolas y aplanarlas ligeramente.
5
Hornear hasta que estén doradas
Precalentar el horno a 165°C (325°F). Hornear durante 18-22 minutos hasta que los bordes se doren pero los centros permanezcan pálidos. Las galletas deben sentirse firmes al tocarlas ligeramente. Enfriar en la bandeja de horno durante 5 minutos, luego transferir a una rejilla. Servir calientes o a temperatura ambiente.