Espino confitado
Un aperitivo callejero chino tradicional que presenta bayas de espino ácidas envueltas en una cobertura de azúcar crujiente y escarchada. Perfecto para equilibrar los antojos de dulce y agrio.
Historia
Esta golosina favorita frecuentemente se disfruta durante los festivales de invierno. Lograr la textura crujiente y escarchada perfecta requiere paciencia; la parte más crítica es el vigoroso revuelto mientras el almíbar se enfría, que transforma el líquido en una cubierta blanca y arenosa.
Ingredientes
Instrucciones
Limpiar y secar la fruta
Sumergir las bayas en un bowl con agua ligeramente salada durante 10 minutos para aflojar la suciedad. Frotarlas suavemente, enjuagar thoroughly y secar completamente con una toalla. Es esencial que la fruta esté totalmente seca antes de cocinar.
Retirar los huesos
Usar una pajita resistente o un deshuesador de espino para empujar las semillas. Insertar la herramienta en el extremo del tallo de cada baya y forzar el hueso hacia afuera, teniendo cuidado de mantener la pulpa de la fruta intacta.
Hervir en almíbar
Combinar el azúcar y el agua en una olla amplia de fondo grueso. Calentar a fuego medio, revolver hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla hierva. Agregar las bayas preparadas, reducir el fuego a bajo y hervir suavemente durante unos 5 minutos hasta que estén tiernas y cubiertas.
Crystallizar la cobertura
Retirar la olla del fuego. Revolver las bayas continuamente mientras la mezcla se enfría; el almíbar eventualmente se volverá opaco y se crystallizará en una cubierta de azúcar blanca y arenosa. Una vez cubiertas, extender las bayas en una bandeja forrada con papel pergamino para enfriar completamente.