Buñuelos crujientes de boniato
Bastoncitos dorados de boniato cubiertos con una masa ligera y fina, fritos en sartén hasta que quedan crujientes por fuera y tiernos y suaves por dentro. Un básico de la comida callejera muy querido que demuestra que los ingredientes simples crean los aperitivos más adictivos.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar los boniatos
Cortar los boniatos pelados en bastones uniformes, de unos 5 mm de grosor. La constancia es la clave aquí: las piezas uniformes se cocinan parejo y terminan al mismo tiempo.
Preparar la masa
En un bol grande, combinar la harina y la sal. Verter el agua helada en hilo mientras se bate hasta obtener una mezcla sedosa y sin grumos con la consistencia de una crema fina. El agua fría ayuda a crear un rebozado más ligero y crujiente.
Rebozar las tiras
Incorporar los bastones de boniato a la masa, girándolos suavemente hasta que cada pieza quede uniformemente cubierta. Trabajar rápido: dejarlos reposar demasiado tiempo hará que la masa se empape.
Freír hasta dorar
Calentar unos 1 cm de aceite en una sartén ancha a fuego medio hasta que brille. Trabajando por tandas, colocar las tiras rebozadas en la sartén sin amontonar. Freír durante 3-4 minutos por cada lado hasta que adquieran un color ámbar profundo y desarrollen una corteza crujiente.
Escurrir y servir
Retirar los buñuelos con una espumadera y escurrir sobre papel de cocina o una rejilla. Servir inmediatamente mientras el exterior se hace añicos y el interior despide vapor: puro confort en cada bocado.