Croissants de Mantequilla Clásicos
Pasteles franceses escamosos y mantecosos con capas delicadas. Esta receta crea una miga rica y tierna con esa textura característica crujiente y laminada.
Historia
Estos croissants franceses clásicos requieren paciencia pero te recompensan con increíbles reposterías caseras. La clave es mantener la mantequilla fría y respetar los tiempos de descanso entre los pliegues.
Ingredientes
Instrucciones
Hacer la masa
Combina la leche tibia, la levadura y una pizca de azúcar en un tazón. Deja reposar 5 minutos hasta que haga espuma. Mezcla la harina, el azúcar y la sal, luego agrega la mezcla de levadura. Amasa hasta obtener una masa suave, aproximadamente 8 minutos. Cubre y refrigera 1 hora.
Envolver la mantequilla
Golpea la mantequilla fría hasta formar un rectángulo plano entre papel pergamino. Estira la masa en un rectángulo más grande, coloca la mantequilla en el centro, dobla la masa sobre la mantequilla como un sobre. Sella los bordes firmemente.
Primer pliegue
Estira la masa en un rectángulo largo. Dobla en tercios (como una carta). Envuelve en plástico y refrigera 30 minutos. Repite este proceso de enrollar y doblar dos veces más, descansando entre cada pliegue.
Formar los croissants
Estira la masa final en un rectángulo grande, de aproximadamente 6 mm de espesor. Corta en triángulos. Enrolla cada triángulo desde la base hasta la punta para darle forma. Curve en medias lunas y coloca en bandejas de horneado.
Leudar y hornear
Pinta con baño de huevo. Deja leudar a temperatura ambiente hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 1.5 a 2 horas. Hornea a 200°C (400°F) durante 15-20 minutos hasta que estén dorados. Deja enfriar ligeramente antes de servir.