Sopa aterciopelada de pollo y maíz dulce
Un reconfortante tazón de sopa suave y cremosa con tiernos trozos de pollo y granos de maíz dulce. Esta rápida receta inspirada en la cocina china está lista en menos de treinta minutos, perfecta para calentarse en las noches frías.
Historia
Esta elegante sopa equilibra el dulzura natural del maíz con el salado del pollo picado, todo suspendido en un caldo rico y lechoso. Las características cintas de clara de huevo no solo añaden proteína, sino que crean un hermoso contraste visual contra la sopa amarilla pálida.
Ingredientes
Instrucciones
Hacer la base de maíz
Combine los granos de maíz escurridos con la mitad de la leche en una licuadora. Procese hasta que quede completamente suave, unos 60 segundos. Para una textura extra refinada, páselo por un colador de malla fina en un tazón.
Preparar la base de la sopa
Vierta la leche restante en una olla grande y caliente a fuego medio hasta que aparezcan pequeñas burbujas en los bordes. Incorpore la mezcla de maíz licuada y cocine a fuego lento durante cinco minutos, permitiendo que los sabores se mezclen y el líquido espese ligeramente.
Espesar y añadir el pollo
En un tazón pequeño, disuelva la maicena en tres cucharadas de agua fría para crear una mezcla. Viértala lentamente en la sopa que está hirviendo mientras remueve constantemente para evitar grumos. Añada el pollo picado, rompiendo cualquier grumo con una cuchara, y cocine durante cinco minutos hasta que esté opaco y bien cocido. Sazone con sal y pimienta blanca.
Crear cintas de huevo
Retire la olla del fuego. Bata ligeramente las claras de huevo con un tenedor y luego viértalas lentamente en la sopa caliente en un hilo delgado mientras remueve suavemente con un tenedor o palillos. El calor residual cocinará instantáneamente las claras en delicadas cintas sedosas. Sirva en tazones y espolvoree las cebolletas en rodajas por encima.