Ingredientes
Patas de cerdo
2 enteras
Guisantes de nieve secos
1 taza
Cáscara de mandarina seca (Chenpi)
1 trozo pequeño
Rodajas de jengibre
3-4
Cebolletas (parte verde)
2 tallos
Sal
al gusto
Cebolletas verdes picadas
para decorar
Salsa de soja ligera
2 cucharadas
Vinagre negro
1 cucharada
Aceite de sésamo
1 cucharadita
Chile picado
1 cucharada
Polvo de pimienta de Sichuan
1/2 cucharadita
Instrucciones
1
Preparar los ingredientes
Lave las patas de cerdo a fondo y elimine cualquier pelo suelto. Córtelas en trozos grandes. Enjuague los guisantes de nieve secos y remójelos en abundante agua durante la noche, o al menos durante 6 horas, hasta que estén completamente blandos.
2
Escaldar las patas
Ponga a hervir una olla con agua. Añada los trozos de pata y cocine durante unos 5 minutos para eliminar las impurezas. Retire la carne, enjuáguela bajo agua fría y resérvela.
3
Hervir para cremosidad
Coloque las patas escaldadas, los guisantes de nieve remojados, las rodajas de jengibre, los tallos de cebolleta y la cáscara de mandarina seca en una olla grande para sopa. Añada suficiente agua para cubrir todo. Lleve a ebullición fuerte a fuego alto y manténgala durante 20 minutos hasta que el caldo se vuelva lechoso y blanco.
4
Cocer a fuego lento hasta que estén tiernos
Reduzca el fuego a bajo y tape la olla. Deje que la sopa se cocine a fuego lento durante unas 3 horas, o hasta que las patas estén tiernas y se deshagan fácilmente. Deseche la cáscara de mandarina y las rodajas de jengibre viejas. Sazone la sopa con sal y decore con cebolletas verdes frescas picadas.
5
Preparar la salsa de mojar
En un bol pequeño, mezcle la salsa de soja ligera, el vinagre negro, el aceite de sésamo, el chile picado y el polvo de pimienta de Sichuan. Sirva esta salsa picante a parte para mojar la carne tierna de las patas.