Madeleines de Naranja
Tierno y mantecoso pastel francés con forma de concha, realzado con ralladura y jugo de naranja fresca. Estos delicados pasteles tienen una textura suave y esponjosa que se deshace en la boca.
Historia
Estas pequeñas madeleines con aroma a naranja son pura comodidad. La clave es no mezclar demasiado la masa—detente tan pronto como todo se una para mantener esa miga tierna y aireada. Para las conchas más bonitas, usa un molde para madeleines bien engrasado.
Ingredientes
Instrucciones
Mezclar los ingredientes húmedos
Rompe los huevos en un tazón grande. Agrega el azúcar y una pizca de sal. Bate a mano solo hasta integrar—no intentes incorporar aire. La mezcla debe estar suave pero no espumosa.
Agregar sabor a naranja
Ralla la ralladura directamente sobre la mezcla de huevos, luego vierte el jugo fresco de naranja. Revuelve bien para distribuir los brillante sabores cítricos por toda la mezcla.
Incorporar los ingredientes secos
Cierne la harina y el polvo de hornear juntos directamente sobre los ingredientes húmedos. Dobla suavemente con una espátula, asegurándote de raspar los lados del tazón. Detente en cuanto no veas más puntos de harina seca—mezclar demasiado hace que los pasteles queden duros.
Agregar mantequilla
Vierte la mantequilla derretida por el lado del tazón (esto evita que cocine los huevos). Dobla suavemente hasta solo integrar. La masa será espesa y suave.
Enfriar y hornear
Cubre el tazón y refrigera por al menos 30 minutos—este tiempo de descanso ayuda a desarrollar el sabor y da la hump característica. Cuando esté listo, precalienta tu horno a 190°C (375°F). Engrasa bien un molde para madeleines. Coloca aproximadamente 1 cucharada de masa en cada concha, llenando aproximadamente tres cuartas partes. Hornea de 10 a 12 minutos hasta que los bordes estén dorados y el centro rebote al tocarlos. Deja enfriar en el molde por 2 minutos, luego desmolda sobre una rejilla.