Galletas de cebolleta
Galletas escamosas y tiernas repletas de cebolletas frescas. Estos simples pero sabrosos bocadillos son perfectos para picar o para acompañar sopas y platos principales.
Historia
Estas esponjosas galletas reciben su nombre por la generosa dispersión de cebolletas frescas a lo largo de la masa. La masa se prepara rápidamente y requiere solo un corto tiempo de reposo antes de hornear.
Ingredientes
Instrucciones
Mezclar los ingredientes húmedos
En un bol grande, combine el agua tibia, la levadura, el azúcar y el aceite. Remueva hasta que la levadura comience a espumar ligeramente, unos 2 minutos. El azúcar ayuda a activar la levadura y crea una mejor fermentación.
Añadir harina y cebolletas
Añada la harina y la sal a la mezcla húmeda. Remueva hasta que se forme una masa desigual, luego incorpore las cebolletas finamente picadas. La masa debe ser suave pero no pegajosa.
Dejar reposar la masa
Cubra el bol con film plástico y déjelo reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos. Esto permite que el gluten se relaje y que la masa se infle ligeramente.
Dar forma y cortar
Vuelque la masa sobre una superficie enharinada y estírela hasta un grosor de aproximadamente 1/4 de pulgada. Use un cortador de galletas o un cuchillo para cortar las formas deseadas. Transfiera a una bandeja de hornear forrada y haga 2-3 pequeños agujeros en cada pieza para permitir que escape el vapor.
Hornear hasta que estén doradas
Precaliente su horno a 150°C (300°F). Hornee durante 15 minutos, luego voltee cuidadosamente cada galleta. Continúe horneando durante otros 12-15 minutos hasta que las bases estén doradas y las superiores ligeramente coloreadas. Para una freidora de aire, use 140°C (285°F) por el mismo tiempo, volteando a la mitad.