Inicio / Recetas / Aperitivo de picoteo / Edamame con Cinco Especias

Edamame con Cinco Especias

Vainitas frescas hervidas en un caldo profundamente aromático cargado con anís estrellado, canela y especias reconfortantes, luego dejadas en remojo para absorber toda esa bondad fragante. Este bocadillo adictivo es un elemento básico en los puestos callejeros chinos y hace un compañero fantástico para la cerveza.

50 min
Fácil
0 favoritos
Edamame con Cinco Especias

Ingredientes

Edamame fresco en vainas 1 libra
Anís estrellado 4 piezas enteras
Palito de canela 1 pieza pequeña
Granos de pimienta de Sichuan 1 cucharadita
Clavos de olor 3 enteros
Semillas de hinojo 1 cucharadita
Chiles rojos secos 2-3 piezas
Hojas de laurel 2 hojas
Sal kosher 2 cucharadas
Agua 8 tazas

Instrucciones

1

Preparar las vainitas

Enjuaga las vainitas de edamame bajo agua fría corriente. Usando tijeras de cocina, corta ambas puntas de cada vaina—este pequeño truco permite que los sabores se impregnen mejor durante la cocción.

2

Preparar el caldo especiado

Toma una olla grande y echa todos los aromáticos: anís estrellado, canela, granos de pimienta de Sichuan, clavos, semillas de hinojo, chiles secos y hojas de laurel. Vierte el agua y sube el fuego a alto. Deja que todo llegue a un hervor vigoroso, luego reduce ligeramente el fuego y deja que las especias burbujeen durante 5 minutos para realmente abrir sus sabores.

3

Cocinar las vainitas

Desliza el edamame preparado en el agua hirviendo especiada. Sazona generosamente con sal. Mantén el fuego a un calor medio-alto constante y cocina durante unos 8-10 minutos hasta que las vainas se tornen brillantes y los granos internos estén tiernos al probarlos.

4

Dejarlos reposar

Aquí está el secreto: retira la olla del fuego pero no la escurras. Deja que el edamame repose en ese líquido especiado durante al menos 20 minutos, o mejor aún, cubre y refrigera durante la noche. Cuanto más tiempo reposen, más intensamente sabrosos se vuelven.

5

Servir y disfrutar

Escurre las vainas y apílalas en un plato. Sirve tibio o a temperatura ambiente, espolvoreado con una pizca extra de sal en escamas si te gusta. ¡No olvides decirles a los invitados que expriman los granos directamente de las vainas—eso es parte de la diversión!