Pastel de Castañas de Agua y Frijoles Rojos
Un querido postre cantones al vapor que presenta una base de harina de arroz suave y ligeramente elástica, cargada con dulces frijoles rojos y trozos crujientes de castañas de agua. Este clásico delicado de dim sum se cuece al vapor quedando tierno y masticable.
Historia
Este querido manjar cantones es un elemento básico en las mesas de dim sum y reuniones familiares. La magia ocurre durante el vaporizado: la masa se transforma en una textura suave y QQ que combina maravillosamente con la cremosidad de los frijoles rojos y el crujido refrescante de las castañas de agua. Prepáralo con anticipación y recalienta las rebanadas para un dulce rápido.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar los frijoles y las castañas
Coloca los frijoles rojos en un bol, cúbrelos con abundante agua y déjalos en remojo durante la noche. Cuando estén listos para cocinar, escurre los frijoles y cocina a fuego lento en agua fresca hasta que estén tiernos pero aún mantengan su forma, aproximadamente 40-50 minutos. Escurre bien y reserva. Pela las castañas de agua frescas y córtalas en cubitos de aproximadamente medio centímetro.
Mezclar la masa
Toma un bol grande para mezclar. Añade la harina de arroz y el azúcar, luego vierte gradualmente el agua mientras bates constantemente. Sigue mezclando hasta obtener una masa completamente suave y fina sin grumos visibles. Incorpora suavemente los cubitos de castañas de agua y los frijoles rojos cocidos hasta que estén distribuidos uniformemente por toda la masa.
Cocinar al vapor hasta que cuaje
Engrasa ligeramente la cesta de vapor o un molde para pastel con el aceite vegetal. Vierte la masa, llenando no más de tres cuartos para permitir espacio para que suba. Prepara la vaporera a fuego alto y cuece al vapor durante 25-30 minutos. El pastel estará listo cuando la superficie parezca cuajada y al insertar un palillo en el centro salga limpio.
Enfriar y cortar
Deja reposar el pastel en el molde durante unos 10 minutos; se endurecerá al enfriarse. Pasa un cuchillo por los bordes e inviértelo sobre una tabla de cortar. Corta en cuadrados o formas de diamante. Sirve caliente o a temperatura ambiente. Las sobras se mantienen frescas en el refrigerador hasta por 3 días; recalienta brevemente antes de servir.