Bok Choy en Caldo Rico
Tiernos cogollos de bok choy pequeños servidos en un caldo dorado y sedoso con trozos de huevo conservado, huevo de pato salado y jamón. Este elegante plato cantonés aporta un sabor de nivel restaurante a tu cocina casera con mínimo esfuerzo.
Historia
Este plato clásico transforma el bok choy simple en algo especial. El caldo obtiene su textura lujosa de los huevos conservados, que se deshacen ligeramente mientras hierven, creando esa característica consistencia cremosa.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar los ingredientes
Corta el huevo conservado y el huevo de pato salado en cubos pequeños y uniformes. Pica el jamón en trozos de tamaño similar. Recorta las raíces del bok choy y enjuágalo bien para eliminar cualquier suciedad entre las hojas.
Blanquear el bok choy
Hierve una olla grande de agua salada. Agrega el bok choy y cocina por 2-3 minutos hasta que las hojas estén verdes brillantes y los tallos estén tiernos pero todavía crujientes. Escurre bien y coloca el bok choy en un plato para servir, extendiendo las hojas hacia afuera.
Preparar el caldo
Calienta el aceite en un wok o sarté grande a fuego medio-alto. Agrega el jengibre y la mitad de las cebolletas, revolviendo por 30 segundos hasta que estén fragantes. Incorpora el huevo conservado, el huevo de pato salado y el jamón. Cocina por 2 minutos, dejando que los bordes se doren ligeramente.
Finalizar y servir
Vierte el caldo de pollo y lleva a un hervor suave. Cocina por 5-7 minutos hasta que el caldo adquiera un aspecto ligeramente turbio y rico. Sazona con sal y pimienta blanca. Con cuidado, vierte el caldo caliente y todos los ingredientes sobre el bok choy en el plato. Decora con las cebolletas restantes y sirve inmediatamente bien caliente.