Inicio / Recetas / Pastel / Pastel de Mantequilla Clásico

Pastel de Mantequilla Clásico

Un pastel tierno y húmedo con un rico sabor a mantequilla. Perfecto para cumpleaños o cualquier celebración, esta receta crea una miga suave que combina hermosamente con frutas frescas o un glaseado simple.

1 h 0 min
Media
0 favoritos
Pastel de Mantequilla Clásico

Historia

Este pastel de mantequilla clásico es maravillosamente versátil. La clave es llevar todos los ingredientes a temperatura ambiente antes de comenzar; esto garantiza una masa suave y sin grumos y una textura tierna una vez horneada.

Ingredientes

mantequilla sin sal, ablandada 1 taza (226g)
azúcar granulada 1 1/2 tazas (300g)
huevos grandes 4
harina para todo uso 2 1/2 tazas (312g)
polvo de hornear 2 cucharaditas
sal 1/2 cucharadita
leche entera 1 taza (240ml)
extracto de vainilla 2 cucharaditas

Instrucciones

1

Prepara tus moldes y el horno

Precalienta tu horno a 175°C (350°F). Engrasa y enharina dos moldes redondos de 23 cm (9 pulgadas), o forra con papel para hornear. Esto evita que se pegue y hace que la limpieza sea muy fácil.

2

Bate la mantequilla y el azúcar

En un tazón grande, bate la mantequilla ablandada hasta que esté ligera y esponjosa, unos 3 minutos. Agrega gradualmente el azúcar, continuando a batir hasta que la mezcla esté pálida y aireada. Agrega los huevos uno a la vez, batiendo bien después de cada adición, luego incorpora la vainilla.

3

Combina los ingredientes líquidos y secos

En un tazón aparte, bate together the flour, baking powder, and salt. Alternate adding the flour mixture and milk to the butter mixture, beginning and ending with flour. Mix gently until just combined—don't overmix or your cake will be tough.

4

Hornea hasta que dore

Divide la masa uniformemente entre los moldes preparados. Hornea por 30-35 minutos, rotando los moldes a la mitad, hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. La parte superior debe estar ligeramente dorada.

5

Enfría y sirve

Deja que los pasteles se enfríen en sus moldes por 10 minutos, luego voltéalos sobre una rejilla para que se enfríen completamente. Una vez fríos, puedes rellenarlos con mermelada, crema batida o tu glaseado favorito. Espolvorea con azúcar glass para un acabado simple.