Pan de Nube de Cacao
Pan de chocolate ligero y esponjoso con una textura tierna y similar a las nubes. Esta masa enriquecida ofrece un rico sabor a cacao mientras se mantiene suave y esponjoso—perfecto para cortar, tostar o picar directamente de la rejilla.
Historia
Este pan se gana su nombre por esa textura suave e irresistiblemente esponjosa. El truco está en amasar—trabajando la masa solo lo suficiente para desarrollar el gluten sin pasarse. La leche en polvo y la mantequilla dan a este pan una ternura extra, haciéndolo ideal para desayunos largos de fin de semana o reuniones de té de la tarde.
Ingredientes
Instrucciones
Medir y combinar los ingredientes secos
Pesa todos los ingredientes para mayor precisión. Tamiza la harina de pan, el cacao en polvo, la leche en polvo y la levadura juntos en un tazón grande. Reserva la mantequilla y la sal para después—los añadirás más tarde.
Mezclar la masa inicial
En el tazón de tu batidora de pie, bate el huevo y la leche tibia. Añade los ingredientes secos y el azúcar, luego mezcla a velocidad media con el gancho para masa durante unos 6 minutos. Buscas una masa rugosa y desmenuzable que se despegue de las paredes del tazón.
Añadir grasa y desarrollar la masa
Corta la mantequilla en trozos y añádela a la masa junto con la sigue mezclando a velocidad media durante otros 6 minutos. La masa debe volverse lisa, elástica y maleable—capaz de estirarse en una hoja delgada y translúcida sin romperse. Esta es la famosa etapa de 'ventana'.
Primera fermentación
Forma la masa en una bola y colócala en un tazón ligeramente engrasado. Cubre con un paño de cocina húmedo y colócalo en un lugar cálido. Deja fermentar durante aproximadamente una hora, hasta que haya duplicado su tamaño.
Dar forma y segunda fermentación
Presiona suavemente la masa para liberar el aire acumulado. Divide en porciones y forma bolas o la forma que prefieras. Coloca en una bandeja para hornear cubierta con papel pergamino, cubre ligeramente y deja fermentar otros 30 minutos hasta que esté visiblemente inflada.
Hornear hasta dorar
Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Unta las partes superiores con leche o huevo batido para obtener una hermosa corteza dorada. Hornea durante 20-25 minutos hasta que la corteza se sienta firme y suene hueca al tocarla por debajo. Enfría en una rejilla antes de cortar.