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Cartílago Crujiente con Queso de Soja Fermentado

Trozos tiernos de cartílago se marinan en queso de soja fermentado salado y luego se fríen hasta que estén dorados y crujientes. Un aperitivo único con un rico sabor umami.

50 min
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Cartílago Crujiente con Queso de Soja Fermentado

Historia

Este plato transforma el simple cartílago en un bocadillo delicioso. La clave es el queso de soja fermentado (furu), que imparte un sabor profundo, salado y cremoso que penetra en la carne durante el proceso de marinado. Freír garantiza un crujido satisfactorio que contrasta perfectamente con la textura masticable del cartílago.

Ingredientes

Cartílago de cerdo o pollo 300g
Queso de soja fermentado (rojo o blanco) 2 cubos
Azúcar 1 cdta
Vino de cocina 1 cdda
Mezcla para freír o maicena 1 taza
Aceite para freír según necesidad

Instrucciones

1

Marinar el Cartílago

Enjuagar el cartílago completamente y cortarlo en trozos del tamaño de un bocado. En un tazón, machacar el queso de soja fermentado y mezclarlo con el azúcar y el vino de cocina. Cubrir los trozos de cartílago uniformemente con esta mezcla. Dejar reposar en el refrigerador durante al menos 30 minutos para que absorba los sabores.

2

Cubrir para Freír

Retirar el cartílago de la marinada. Rebozar generosamente cada pieza en la mezcla para freír o maicena, asegurándose de que estén completamente cubiertas para obtener una capa crujiente.

3

Freír Profundamente

Calentar el aceite en un wok o sartén profunda a aproximadamente 160°C (320°F). Deslizar suavemente el cartílago cubierto en el aceite. Freír a fuego medio hasta que los trozos se enrosquen y adquieran un color dorado. Una vez cocidos y crujientes, retirarlos con una espumadera y escurrir sobre papel absorbente antes de servir.