Inicio / Recetas / Alitas de Pollo / Alitas de Pollo Fritas Crujientes

Alitas de Pollo Fritas Crujientes

Estas alitas de pollo fritas doradas y crujientes se marinan en una mezcla sabrosa de jengibre, ajo y salsa de soja hasta obtener un sabor profundo, luego se rebozan dos veces y se fríen hasta quedar perfectamente crujientes. Un alimento reconfortante clásico que vale la pena esperar.

12 horas
Fácil
0 favoritos
Alitas de Pollo Fritas Crujientes

Historia

Un enfoque sencillo pero satisfactorio para las alitas de pollo fritas. El tiempo prolongado de marinado permite que las hierbas aromáticas y los condimentos penetren en la carne, mientras que la harina ligera de rebozado se dora beautifully durante la fritura. Servir caliente como aperitivo o junto con arroz y verduras para una comida abundante.

Ingredientes

alitas de pollo 500 g (aproximadamente 8-10 alitas)
jengibre fresco, en rodajas 2 cucharadas
ajo, picado 2 cucharadas
vino de cocina (Shaoxing o similar) 1 cucharada
salsa de soja clara 1 cucharada
sal 1 cucharadita
harina de rebozado o almidón de patata 3-4 cucharadas
aceite vegetal para freír para freír en abundante aceite

Instrucciones

1

Hacer cortes y condimentar las alitas

Usando un cuchillo, hacer 2-3 cortes superficiales en cada alita de pollo. Colocar en un bol y añadir jengibre, ajo, vino de cocina, salsa de soja y sal. Mezclar hasta que estén bien cubiertas.

2

Marinar

Cubrir y refrigerar por al menos 12 horas o toda la noche para permitir que los sabores penetren en la carne.

3

Rebozar y preparar para freír

Espolvorear harina de rebozado o almidón sobre las alitas marinadas y mezclar hasta que estén uniformemente cubiertas. Este rebozado ligero se dorará bellamente al freírlo.

4

Freír las alitas

Calentar aceite en un wok o olla profunda a unos 180°C (350°F). Añadir cuidadosamente las alitas y freír durante 10-12 minutos, girándolas ocasionalmente, hasta que estén doradas y cocidas. Mantener la temperatura del aceite entre lotes.

5

Escurrir y servir

Retirar las alitas con una espumadera y escurrir en una rejilla o papel absorbente. Servir inmediatamente mientras estén calientes y crujientes.