Alitas de Pollo Fritas Crujientes
Estas alitas de pollo fritas doradas y crujientes se marinan en una mezcla sabrosa de jengibre, ajo y salsa de soja hasta obtener un sabor profundo, luego se rebozan dos veces y se fríen hasta quedar perfectamente crujientes. Un alimento reconfortante clásico que vale la pena esperar.
Historia
Un enfoque sencillo pero satisfactorio para las alitas de pollo fritas. El tiempo prolongado de marinado permite que las hierbas aromáticas y los condimentos penetren en la carne, mientras que la harina ligera de rebozado se dora beautifully durante la fritura. Servir caliente como aperitivo o junto con arroz y verduras para una comida abundante.
Ingredientes
Instrucciones
Hacer cortes y condimentar las alitas
Usando un cuchillo, hacer 2-3 cortes superficiales en cada alita de pollo. Colocar en un bol y añadir jengibre, ajo, vino de cocina, salsa de soja y sal. Mezclar hasta que estén bien cubiertas.
Marinar
Cubrir y refrigerar por al menos 12 horas o toda la noche para permitir que los sabores penetren en la carne.
Rebozar y preparar para freír
Espolvorear harina de rebozado o almidón sobre las alitas marinadas y mezclar hasta que estén uniformemente cubiertas. Este rebozado ligero se dorará bellamente al freírlo.
Freír las alitas
Calentar aceite en un wok o olla profunda a unos 180°C (350°F). Añadir cuidadosamente las alitas y freír durante 10-12 minutos, girándolas ocasionalmente, hasta que estén doradas y cocidas. Mantener la temperatura del aceite entre lotes.
Escurrir y servir
Retirar las alitas con una espumadera y escurrir en una rejilla o papel absorbente. Servir inmediatamente mientras estén calientes y crujientes.