Galletas de yema de huevo
Un snack chino de la infancia nostálgico y muy querido, estas galletas doradas son muy apreciadas por su textura crujiente y su delicioso sabor dulce.
Historia
Las galletas de yema de huevo: solo pronunciar su nombre trae una sensación cálida y muy familiar, repleta de hermosos y dulces recuerdos de la infancia. Entre las pocas meriendas que solíamos tener en casa cuando era pequeña, estas eran sin duda una de mis favoritas. Su color dorado, su textura crujiente y su sabor dulce fascinaban a todos los niños.
Ingredientes
Instrucciones
Paso 1
Rompe los huevos enteros y las yemas de huevo en un bol.
Paso 2
Pesa la harina de repostería y el polvo para hornear, mézclalos entre sí y intégralos bien.
Paso 3
Pesa el azúcar granulado fino.
Paso 4
Usa una batidora eléctrica a velocidad baja para batir los huevos hasta que se formen burbujas grandes.
Paso 5
Agrega un tercio del azúcar granulado fino.
Paso 6
Cambia a velocidad media y bate hasta que la mezcla de huevo empiece a volverse densa y cremosa.
Paso 7
Agrega el segundo tercio del azúcar granulado fino.
Paso 8
Bate hasta que no queden más burbujas de aire en la mezcla y esta empiece a mostrar rastros leves, luego agrega el tercio restante del azúcar granulado fino.
Paso 9
Bate hasta que se formen líneas claras. Está listo cuando levantas el batidor y la masa que gotea no desaparece de inmediato.
Paso 10
Cierne la harina de repostería mezclada.
Paso 11
Incorpora con movimientos envolventes hasta que la mezcla quede completamente homogénea.
Paso 12
Coloca una boquilla redonda de 1 cm en una manga pastelera, introduce la manga en una taza grande y honda y rellénala con la masa incorporada con movimientos envolventes.
Paso 13
Distribuye la masa de forma uniforme con la manga pastelera sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno, dejando un espacio entre cada porción.
Paso 14
Coloca en el horno precalentado a 170 °C con calor superior e inferior. Hornea en la rejilla media durante aproximadamente 10 minutos hasta que se doren.