Salsa de caramelo casera
Una salsa de caramelo lujosamente suave con un rico sabor ámbar. Ideal para servir sobre helados, panqueques o fruta fresca.
Historia
Esta salsa francesa atemporal necesita solo tres ingredientes simples y está lista en minutos. El secreto está en vigilar el azúcar de cerca mientras se derrite—desde transparente hasta dorado y luego a un ámbar profundo—en cuestión de segundos.
Ingredientes
Instrucciones
Calentar la nata
Vierta la nata en un bol pequeño. Colóquelo en una olla con agua tibia para calentar suavemente mientras prepara el caramelo. Manténgala caliente.
Cocinar la mezcla de azúcar
Agregue el azúcar y el agua a una cacerola limpia: no revuelva, solo mueva la cacerola en círculos para cubrir todo de manera uniforme. Cocine a fuego medio-bajo hasta que la mezcla se vuelva de color dorado pálido, aproximadamente 8-10 minutos.
Vigilar el color correcto
Una vez dorado, quédese junto a la estufa. Las burbujas pasarán de ser grandes y enérgicas a pequeñas y lentas. Cuando el color se intensifique a un marrón ámbar rico, retírelo del fuego inmediatamente.
Incorporar la nata
Vierta con cuidado la nata caliente en el caramelo caliente—chisporroteará y burbujeará vigorosamente. Revuelva hasta que todo esté suave y déjelo cocinar por otro minuto hasta que espese ligeramente.
Enfriar y disfrutar
Deje reposar la salsa durante 5 minutos. Espesará más a medida que se enfríe. Sírbala sobre sus postres favoritos o guárdela en un frasco hasta por dos semanas.