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Yogur Casero

Crea yogur espeso y cremoso en tu propia cocina con solo dos ingredientes y un poco de paciencia. Este método infalible produce yogur perfectamente fermentado cada vez.

8 horas
Fácil
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Yogur Casero

Historia

Hacer yogur en casa es más simple de lo que podrías pensar. La clave es mantener una temperatura cálida y constante mientras las culturas hacen su magia. Una vez que pruebes el yogur casero fresco, nunca volverás al comprable.

Ingredientes

Leche entera 1 litro (aproximadamente 4 tazas)
Yogur natural con culturas vivas 3-4 cucharadas (como iniciador)
Azúcar o miel 2-3 cucharadas (opcional, para dulzura)

Instrucciones

1

Calentar la leche

Vierte la leche en una olla limpia y calienta a fuego medio hasta que alcance los 82°C (180°F). Verás pequeñas burbujas formándose alrededor de los bordes. Este paso ayuda a crear una textura más suave.

2

Enfriar la leche

Retira del fuego y deja que la leche se enfríe hasta los 43°C (110°F)—tibia al tacto. Si está demasiado caliente, matarás las culturas. Si está muy fría, no se activarán correctamente.

3

Añadir el iniciador

Transfiere la leche a un frasco de vidrio o recipiente limpio. Incorpora el iniciador de yogur natural hasta que esté completamente combinado. Añade endulzante si lo usas.

4

Incubar

Cubre el recipiente y mantenlo en un lugar cálido (alrededor de 38-43°C) durante 6-10 horas. Un horno apagado con la luz encendida, o un termo funcionan bien. Cuanto más tiempo repose, más ácido y espeso se volverá.

5

Refrigerar

Una vez que alcance la consistencia deseada, cubre y refrigera durante al menos 2 horas antes de servir. Se espesará más a medida que se enfría. ¡Guarda 3-4 cucharadas para tu siguiente lote!