Gelatina de Mango
Añadir mango a la gelatina en polvo enmascara el dulzor empalagoso de la gelatina simple y le da un fresco aroma frutal. Es una excelente manera de aprovechar los mangos que no son lo suficientemente dulces para comer crudos y están a punto de echarse a perder; una vez convertidos en gelatina, ¡fueron devorados en un instante! También tengo plátanos muy maduros que aprovechar, así que tendré que pensar qué hacer con ellos a continuación.
Historia
Añadir mango a la gelatina en polvo equilibra perfectamente la dulzura de la gelatina simple con un refrescante aroma frutal. Es una forma fantástica de rescatar los mangos que están madurando en exceso y que de otro modo quedarían sin comer. Una vez transformados en este delicioso postre, ¡desaparecen de la mesa en un instante!
Ingredientes
Instrucciones
Paso 1
Pela el mango y corta la pulpa en un bol.
Paso 2
Aplástalo hasta obtener un puré.
Paso 3
Añade un poco de polvo para gelatina (utilicé polvo para gelatina de huevo que había comprado antes, que es muy dulce, así que no es necesario añadir azúcar).
Paso 4
Hierve el agua y deja que se enfríe un poco. Vierte el agua a una temperatura de 80 a 90 grados centígrados.
Paso 5
Mezcla bien el polvo de gelatina y el puré de mango, revolviendo en el sentido de las agujas del reloj en una sola dirección.
Paso 6
Sigue revolviendo continuamente durante unos 2 minutos. Deja que se enfríe y luego mételo en el refrigerador para que se enfríe más. Asegúrate de no congelarlo, ¡o te arrepentirás!
Paso 7
Foto del producto terminado (lo dejé toda la noche y me lo comí a la noche siguiente). No tiene por qué tomar tanto tiempo; puedes comerlo una vez que haya cuajado.
Paso 8
¡En un santiamén, una esquina entera desapareció!