Mini Pizza
Base de pizza rápida sin fermentación, cubierta con salsa de tomate y queso mozzarella, horneada hasta dorarse
Historia
Ideal para un snack rápido y sin complicaciones o una comida ligera informal, esta receta de mini pizza omite el largo paso de fermentación para lograr una base fácil de preparar, terminada con una vibrante salsa de tomate y mozzarella derretida antes de hornearse hasta conseguir un acabado perfectamente dorado y ligeramente crujiente.
Ingredientes
Instrucciones
Hacer la masa
Precalienta el horno a 200°C (400°F). Tamiza la harina y la sal en un bol, luego haz un hueco en el centro de la mezcla.
Mezclar los ingredientes líquidos
Vierte la leche y el aceite en el hueco. Revuelve con una cuchara de madera hasta que la harina y el líquido empiecen a unirse para formar una masa suave.
Amasar la masa
Espolvorea una superficie de trabajo y tus manos con una pequeña cantidad de harina. Saca la masa del bol, amasa durante aproximadamente 1 minuto para formar una bola lisa y redonda.
Dar forma a la masa
Espolvorea 2 bandejas de horno con harina. Divide la masa en 4 bolas pequeñas. Estira cada bola de masa en un círculo de 15 cm (6 pulgadas) con un rodillo.
Extender la salsa
Coloca con cuidado 2 bases de masa en cada bandeja de horno. Extiende 1-2 cucharadas de salsa de tomate sobre cada base.
Añadir el queso
Usa el dorso de una cuchara para extender la salsa de tomate de manera uniforme hasta el borde de la base de pizza. Corta las bolas de queso mozzarella en 8-12 trozos y colócalos sobre la pizza. Añade el queso mozzarella y otros ingredientes. Espolvorea el queso cheddar por encima.
Hornear
Hornea la pizza durante 10 minutos, hasta que la corteza se infle y la parte superior se vuelva dorada.