Pan sin amasar
Una receta de pan muy sencilla sin necesidad de amasado, aunque requiere fermentación durante toda la noche.
Historia
Te presentamos una receta de pan extremadamente sencilla, que no precisa ningún tipo de amasado y solo pide que se deje fermentar durante toda la noche para obtener un resultado esponjoso.
Ingredientes
Instrucciones
Mezclar la masa
En un bol grande, mezcla la harina, la levadura, el azúcar y la sal. Vierte el agua y el aceite de oliva, y remueve a mano (si no te importa mancharte las manos de masa) o con una espátula hasta que esté completamente integrado. La masa será muy pegajosa y tendrá una apariencia similar a la de una papilla de avena espesa.
Primer levado
Cubre el bol con film transparente y déjalo reposar en un lugar cálido (como encima de la cocina o en una habitación templada) durante al menos 12 horas. La masa duplicará su volumen.
Formar y segundo levado
Vierte la mezcla de masa sobre una superficie de trabajo enharinada (usa el mismo tipo de harina que usas para hacer pan), y espolvorea un poco de harina por encima. Dobla la masa sobre sí misma dos o tres veces, luego voltéala para que las costuras queden en la parte inferior, y dale forma de bola, manipulándola lo menos posible. Engrasa una fuente redonda grande resistente al calor, una olla o un molde para hornear. Coloca la bola de masa en el molde, cúbrelo con un paño de cocina y déjala levar de nuevo en el mismo lugar cálido durante 1 a 2 horas. La masa crecerá aproximadamente la mitad de su tamaño actual.
Hornear
Coloca la olla, la fuente o el recipiente en el horno precalentado a 200 °C (390 °F, nivel de gas 6), tapado con su tapa. Hornea tapado durante 15 minutos, luego retira la tapa y hornea durante otros 20 a 30 minutos. Cuando lo saques, el pan debe estar dorado y sonar hueco si lo golpeas por la parte inferior. Déjalo sobre una rejilla para que se enfríe un poco.