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Pan sin amasar

Una receta de pan muy sencilla sin necesidad de amasado, aunque requiere fermentación durante toda la noche.

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Pan sin amasar

Historia

Te presentamos una receta de pan extremadamente sencilla, que no precisa ningún tipo de amasado y solo pide que se deje fermentar durante toda la noche para obtener un resultado esponjoso.

Ingredientes

harina de trigo blanca de fuerza 450g
levadura de pan de acción rápida 7g
sal 1 cucharadita
azúcar moreno suave (o azúcar granulado normal) 1 cucharadita
aceite de oliva (mejor extra virgen) 1 cucharada
agua tibia 350ml

Instrucciones

1

Mezclar la masa

En un bol grande, mezcla la harina, la levadura, el azúcar y la sal. Vierte el agua y el aceite de oliva, y remueve a mano (si no te importa mancharte las manos de masa) o con una espátula hasta que esté completamente integrado. La masa será muy pegajosa y tendrá una apariencia similar a la de una papilla de avena espesa.

2

Primer levado

Cubre el bol con film transparente y déjalo reposar en un lugar cálido (como encima de la cocina o en una habitación templada) durante al menos 12 horas. La masa duplicará su volumen.

3

Formar y segundo levado

Vierte la mezcla de masa sobre una superficie de trabajo enharinada (usa el mismo tipo de harina que usas para hacer pan), y espolvorea un poco de harina por encima. Dobla la masa sobre sí misma dos o tres veces, luego voltéala para que las costuras queden en la parte inferior, y dale forma de bola, manipulándola lo menos posible. Engrasa una fuente redonda grande resistente al calor, una olla o un molde para hornear. Coloca la bola de masa en el molde, cúbrelo con un paño de cocina y déjala levar de nuevo en el mismo lugar cálido durante 1 a 2 horas. La masa crecerá aproximadamente la mitad de su tamaño actual.

4

Hornear

Coloca la olla, la fuente o el recipiente en el horno precalentado a 200 °C (390 °F, nivel de gas 6), tapado con su tapa. Hornea tapado durante 15 minutos, luego retira la tapa y hornea durante otros 20 a 30 minutos. Cuando lo saques, el pan debe estar dorado y sonar hueco si lo golpeas por la parte inferior. Déjalo sobre una rejilla para que se enfríe un poco.