Ingredientes
Costillas de cordero
800g, cortadas en piezas de 4-5cm
Zanahorias
2 medianas, cortadas en rodajas gruesas
Jengibre
4 rodajas
Cebolletas
3 tallos, cortados por la mitad
Azúcar de roca
30g
Pasta de judías anchas (doubanjiang)
1.5 cucharadas
Pasta de judías fermentada (douchi)
1 cucharada
Vino de cocina chino
3 cucharadas
Anís estrellado
2 piezas
Rama de canela
1 pieza pequeña
Clavos
2-3
Aceite vegetal
2 cucharadas
Sal
al gusto
Agua hirviendo
suficiente para cubrir las costillas
Instrucciones
1
Preparar los ingredientes
Cortar las costillas de cordero en piezas manejables de aproximadamente 4-5 cm de largo. Pelar y cortar las zanahorias en rodajas gruesas. Rebanar el jengibre y cortar las cebolletas por la mitad. Tener todas las especias medidas y listas cerca.
2
Dorar el cordero
Calentar aceite en un wok grande a fuego medio-alto. Añadir el jengibre y las costillas de cordero, salteando continuamente hasta que la carne suelte su humedad y el aceite se vuelva transparente, unos 5-7 minutos. Los bordes del cordero deben empezar a dorarse. Añadir el vino de cocina y mezclar durante otro minuto.
3
Construir la base de la salsa
Añadir la pasta de judías anchas y la pasta de judías fermentada al wok. Revolver constantemente hasta que el aceite tome un color rojo profundo y el olor crudo de la pasta se haya cocido, unos 2 minutos. El aroma debe ser fragante, no punzante.
4
Brasear la carne
Verter suficiente agua hirviendo para cubrir apenas las costillas de cordero. Añadir el anís estrellado, la canela y los clavos. Transferir todo a una olla de fondo pesado si es necesario. Llevar a ebullición vigorosa, luego reducir a fuego lento suave.
5
Añadir aromatizantes y zanahorias
Añadir las cebolletas y el azúcar de roca. Tapar y dejar simmer durante aproximadamente 1 hora, removiendo ocasionalmente. Cuando el líquido se haya reducido a la mitad, añadir las piezas de zanahoria. Continuar cocinando otros 20-30 minutos hasta que las zanahorias estén tiernas y la salsa se haya espesado.
6
Terminar y servir
Probar y ajustar la sal según sea necesario. La salsa debe ser lo suficientemente espesa para cubrir una cuchara. Retirar las especias enteras si se desea. Servir caliente sobre arroz vaporizado, adornado con cebolletas frescas.