Costillas de cerdo estofadas al estilo clásico rojo
Costillas de cerdo tan tiernas que se deshacen del hueso, estofadas lentamente en un glaseado de soja caramelizado con especias cálidas.
Historia
Este icónico plato de consuelo chino transforma humildes costillas de cerdo en una obra maestra pegajosa y brillante. La magia ocurre a medida que la carne se cocina lentamente en un baño fragante de soya, azúcar y aromáticos, creando ese característico barniz rojo-marrón que define la cocina estofada al estilo rojo.
Ingredientes
Instrucciones
Escaldar las costillas
Sumerja los trozos de costilla en agua fría en una olla de fondo grueso. Añada unas rodajas de jengibre y lleve a ebullición fuerte. Cocine durante 5 minutos para eliminar las impurezas, luego escurra y enjuague las costillas con agua tibia.
Sofreír los aromáticos
Caliente el aceite en una olla holandesa o una olla ancha y pesada a fuego medio. Añada el jengibre, el ajo y el cebollín, removiendo hasta que estén fragantes, unos 30 segundos. Añada el doubanjiang y cocine brevemente hasta que el aceite se vuelva rojizo y la pasta huela tostada.
Desglasar y cocer a fuego lento
Devuelva las costillas a la olla. Vierta las salsas de soja, el vino y el azúcar, removiendo para cubrir cada pieza. Añada suficiente agua para cubrir apenas la carne. Lleve a ebullición, luego reduzca el fuego a bajo, cubra y cocine a fuego lento suavemente durante 60 a 90 minutos hasta que la carne casi se separe del hueso.
Reducir el glaseado
Destape y aumente el fuego a medio. Añada el vinagre negro y continúe cocinando, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa se reduzca a un glaseado espeso y brillante que se adhiera a las costillas. Deje reposar durante 3 minutos antes de servir sobre arroz al vapor.