Costillas de Cerdo con Salsa Secreta
Tiernas costillas de cerdo cubiertas con una salsa brillante, dulce-salada con un toque ácido. Este pegajoso plato caramelizado es perfecto para cenas entre semana o reuniones especiales.
Historia
Estas costillas pegajosas obtienen su brillo característico de una salsa equilibrada que combina la dulzura del kétchup y el azúcar con un brillante toque de vinagre. El recubrimiento se dora hermosamente bajo calor alto, creando ese exterior caramelizado irresistible.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar las costillas
Corta las costillas en piezas individuales. Enjuaga bien con agua fría para eliminar cualquier fragmento de hueso, luego sécalas completamente con papel toalla. Este paso es crucial para lograr resultados crujientes.
Sazonar y marinar
Mezcla las costillas con sal, pimienta, la mitad del ajo y la mitad del jengibre. Deja reposar durante 15 minutos a temperatura ambiente para que absorban los sabores.
Hacer el recubrimiento
Combina la maicena y la harina en un tazón. Reboza cada pieza de costilla hasta que esté evenly recubierta, sacudiendo el exceso.
Mezclar la salsa secreta
En un tazón aparte, bate el ketchup, el azúcar morena, el vinagre de arroz, la salsa de soja, el ajo restante, el jengibre y una pizca de pimienta hasta que estén bien integrados.
Freír hasta dorar
Calienta el aceite a 175°C (350°F). Fríe las costillas en lotes durante 5-6 minutos hasta que estén doradas. Retira y escurre en una rejilla.
Cubrir y servir
Vierte la salsa en una sartén grande y cocina a fuego medio durante 2 minutos hasta que espese ligeramente. Añade las costillas, mezcla para cubrir uniformemente y sirve caliente adornado con semillas de sésamo y cebolleta.