Galletas Rellenas de Azúcar
Estas galletas rellenas de azúcar presentan una masa blanda enriquecida con coco y polvo de raíz de loto, envuelta alrededor de un centro de pasta de frijoles rojos dulce.
Historia
La masa se junta fácilmente con aceite vegetal y coco, creando una envoltura tierna para el relleno de pasta de frijoles rojos. Una capa generosa de azúcar granulada presionada sobre la superficie le da a las galletas un crujido delicioso, mientras que unas pocas bayas de goji añaden un toque final colorido.
Ingredientes
Instrucciones
Paso 1
Vierte el azúcar blanca en el aceite vegetal y mezcla bien.
Paso 2
Vierte el polvo de raíz de loto y mezcla bien.
Paso 3
Agrega los huevos en batches, batiendo hasta que estén pálidos.
Paso 4
Vierte las hojuelas de coco, mezcla bien hasta que forme una masa líquida.
Paso 5
Tamiza la harina.
Paso 6
Junta en una masa suave, ajustando la cantidad de harina según la absorbencia de tu harina; la suavidad de la masa debe ser comparable al relleno de pasta de frijoles rojos.
Paso 7
Deja reposar la masa por 15 minutos, luego extiéndela en un rectángulo de 3-4mm (si la masa está muy suave, dóblala en tercios dos veces); coloca el relleno de pasta de frijoles rojos en una mitad, extiende uniformemente, y deja algo de espacio en los bordes.
Paso 8
Dobla la hoja de masa por la mitad y sella bien los bordes.
Paso 9
Extiende hasta formar una hoja de masa de aproximadamente 3mm de grosor.
Paso 10
Espolvorea una capa de azúcar granulada sobre la superficie y presiona ligeramente con las manos o un rodillo.
Paso 11
Corta formas con un molde y coloca en la bandeja para hornear; si está muy suave, usa una espátula para ayudar a mover (las hojas de masa restantes se pueden juntar y volver a presionar; pueden no verse bien pero el sabor sigue siendo el mismo).
Paso 12
Decora con bayas de goji (puedes marcar los lugares primero y decorar después de hornear para evitar que las bayas de goji se quemen fácilmente; haz algunos pequeños agujeros en la superficie para evitar que se inflen), coloca en un horno precalentado a 160 grados, en la rejilla del medio por aproximadamente 20 minutos, hasta que estén duros y la parte inferior se ponga amarilla.