Paletas de Café Cremoso
Refrescantes helados congelados con café recién preparado mezclado con leche cremosa. Estas frías paletas capturan el rico aroma del café preparado a mano en una textura suave y helada—perfectas para los días cálidos.
Historia
Estas paletas de café son una forma divertida de disfrutar tu café de la mañana en una nueva forma. La clave es preparar un concentrado de café fuerte y rico que mantenga su sabor cuando se congela.
Ingredientes
Instrucciones
Prepara el café
Calienta el agua filtrada a punto de ebullición (aproximadamente 200°F/93°C). Muele los granos de café a una consistencia media-fina, similar a la sal de mesa. Coloca el filtro en el gotero, enjuaga con agua caliente, descarta el agua de enjuague, agrega el café molido y vierte el agua en círculos lentos hasta tener aproximadamente 150ml de café concentrado. Deja enfriar a temperatura ambiente.
Mezcla la base
En una jarra o bowl, combina el concentrado de café frío con la leche entera. Agrega azúcar al gusto—comienza con 2 cucharadas, revuelve bien y ajusta si es necesario. La mezcla debe saber ligeramente más dulce de lo que quieres que sea la paleta final, ya que la congelación reduce la dulzura. Agrega una pizca pequeña de sal si la estás usando.
Vierte y congela
Divide la mezcla de café-leche uniformemente entre los moldes de paletas. Golpea suavemente sobre la encimera para liberar cualquier burbuja de aire. Inserta los palitos y transfiere al congelador. Congela por al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que estén completamente sólidos.
Sirve
Saca del congelador, pasa el molde brevemente bajo agua tibia para aflojar y saca las paletas con cuidado. Sirve inmediatamente para obtener la mejor textura. Envuelve las paletas no usadas en plástico adhesivo y guarda en el congelador hasta por 2 semanas.