Costillas de Tomato Crujientes
Costillas de cerdo fritas y doradas cubiertas con un glaseado de tomate dulce y ácido con semillas de sésamo tostadas.
Historia
Este plato ofrece un crujido delicioso seguido de una explosión de sabor. Las costillas se rebozan y fríen hasta dorarlas, y luego se saltean en una salsa rápida y vibrante hecha con pasta de tomate, azúcar y vinagre.
Ingredientes
Instrucciones
Preparar las costillas
Corte las costillas de cerdo en trozos de unos 4 cm de largo. En un bol, bata el huevo con un chorrito de agua, harina y MSG. Mezcle las costillas en esta mezcla hasta que estén cubiertas uniformemente y déjelas marinar brevemente.
Freír
Caliente una buena cantidad de aceite en un wok o sartén profunda. Cuando esté caliente, introduzca con cuidado las costillas rebozadas. Fríalas hasta que se doren bien y estén cocidas por dentro. Retírelas y escurra sobre una rejilla o toallas de papel.
Hacer el glaseado
Deje unos 15 g de aceite en el wok y vuelva a ponerlo al fuego. Añada las semillas de sésamo, el kétchup de tomate, el azúcar y el vinagre. Saltear rápidamente unos segundos hasta que el azúcar se disuelva y la salsa burbujee.
Combinar y servir
Eche las costillas fritas en el wok con el glaseado, asegurándose de que cada pieza quede bien cubierta. Transfiera inmediatamente a un plato de servir y disfrute mientras estén calientes y crujientes.