Solomillo de cerdo frito con sésamo
De color dorado, crujiente por fuera y tierno por dentro, elaborado recubriendo el solomillo de cerdo con masa de huevo, pasándolo por semillas de sésamo y friyéndolo.
Historia
Un plato fundamental y muy querido de la cocina casera china y de la comida informal, este crujiente solomillo de cerdo frito con sésamo es un elemento habitual en las comidas familiares y en pequeñas reuniones festivas, muy apreciado por su adictivo rebozado crujiente de sésamo y su interior de cerdo jugoso y sabroso.
Ingredientes
Instrucciones
Paso 1
Corta el solomillo de cerdo en rodajas de 1 cm de grosor, haz cortes en forma de cruz uniformes en ambos lados de las rodajas, luego córtalas en tiras de 3,5 cm de largo y 1,5 cm de ancho y colócalas en un recipiente. Añade sal refinada, glutamato monosódico, vino de Shaoxing y salsa de soja, y luego deja marinar hasta que se absorba completamente el sabor.
Paso 2
Pon la clara de huevo en otro bol, mézclala uniformemente con fécula diluida para formar una masa suave y reserva.
Paso 3
Pon aceite de cacahuete en un wok, caliéntalo a fuego medio hasta que alcance el 60 % de su temperatura (aproximadamente 150 ℃). Cubre cada tira de carne con la masa de huevo una por una, luego rebózalas completamente en una capa de semillas de sésamo, ponlas en el aceite y fríelas hasta que estén bien hechas, luego retíralas. Espera a que la temperatura del aceite suba al 80 %, luego vuelve a poner la carne en el aceite para una segunda fritura, fríela hasta que la carne tome un color dorado, retírala para escurrir el exceso de aceite, colócala en un plato y sirve.